martes 15 de julio de 2008

NI BUENO, NI BONITO, NI BARATO

Y es que en la ciudad de Barcelona encontrar algo con esas características es realmente difícil. En cuestión de poco tiempo los precios se han colocado en una cima que a muchos les cuesta alcanzar. Sube el gasoleo, sube la comida, sube el agua, el gas... si y los sueldos, pero no proporcionalmente claro está. Y no sólo hablo del cambio de la peseta al euro, aunque el cambio literal de una moneda a otra ya supuso un aumento, si no aún de los últimos meses en los que la cuesta de Enero, no sólo se ha vuelto más difícil de subir, si no que, para algunos, esa cuesta, ahora, toca subirla todos los meses. Todo está más caro. El eslógan que antaño empezó a usarse: "Llévate más, por menos" ha invertido su orden. ¿Quién dijo que el orden de los factores no altera el producto? Es cierto, pero en su contexto. Ya que en si hablamos de compra-venta, ya sea de un servicio o un producto, te llevas menos y pagas más. Sin ir más lejos, el otro día fuí a un restaurante de comida rápida y apenas, en 4 meses, el menú ya ha subido dos euros más. Ocho euros en total por apenas medio pollo liliputiense, unas patatas y un agua de 33cl. ¿Menos es más? En la comunicación contemporánea una máxima, pero fuera de ello, menos es menos y más es más. Y ni hablemos de lo gratuïto. No sólo se paga más, por menos, si no que dar algo por nada, lejos de estilarse, es absurdo. Hay que sacar un beneficio por todo, es de necios regalar y aún más de necios aceptarlo creyendo que no habrá ninguna claúsula que me obligue a devolverlo y hasta con intereses. O así lo ven algunos y sus razones tendrán.

Sin embargo, conozco a alguien que si ha regalado algo. Su nombre es Jesús y entregó su propia vida por ti y por mi, y Él tiene el regalo de la Vida Eterna para todo aquel que decida creer en Él. Jesús si ofrece más por menos, Jesús ofreció su vida, a cambio de insultos, de palizas, de látigazos, de una corona de espinas, de burlas, de injusticias... pero lo hizo por amor a ti. Tampoco es un regalo gratuïto, pues le costó su propia vida. Pero gracias a que Él pago el precio, tu salvación está asegurada y tu deuda está cancelada. Jesús te da más por menos. Lo dio todo en esa cruz aún sabiendo que tú hoy podías rechazarle, pero también sabiendo que podías aceptarle. Él no necesita que le pagues con buenas obras, no necesita que se lo devuelvas siendo una buena persona. Sólo cree en tu corazón y confiesa con tu boca que Jesús es el Señor y serás salvo.

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